En la encrucijada entre la sociología de los intelectuales, la sociología política y la sociología de los movimientos artísticos, este libro analiza la trayectoria de un colectivo denominado «Internacional Situacionista» (IS) y de su principal impulsor, Guy Debord (1931-1994), fundada en 1957 a partir de la reunión de varios pequeños grupos de artistas «vanguardistas», la IS se convirtió durante la década de 1960 en un movimiento político «revolucionario». Se trata aquí de comprender esta «reconversión» mediante un estudio de las propiedades sociales, las posiciones y las posturas de los situacionistas. Reconversión, que también puede considerarse una operación de descompartimentación de los diferentes espacios sociales de actividad, y que permite poner a prueba en un nuevo terreno el concepto de campo forjado por Pierre Bourdieu y, en fin, desvelar las relaciones que mantienen los artistas y los intelectuales con la política. En la continuidad de una operación de redefinición de los conceptos de creación y desinterés, la IS se ve obligada a distanciarse del campo artístico. Su reconversión al activismo «revolucionario» remite también a los retos de posicionamiento propios de las vanguardias literarias y artísticas, así como a una transformación del espacio de posibilidades políticas. Por último, pone en juego las luchas internas del movimiento, cuyo estudio permite esclarecer las lógicas que presiden la formación de los grupos de vanguardia y los obstáculos a su internacionalización.
La obra de Éric Brun nos invita a r
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